Martes, 5 mayo de 2020
Señor mío y Dios mío, entre tantas actividades, afanes, discusiones y
situaciones que a veces no logro comprender, se me pasan las horas y se me pasa
la vida, pero finalmente sé que en este momento tan íntimo estás Tú, Señor,
para escucharme y darme la tranquilidad que solo en Ti puedo hallar.
Abro mi corazón para pedirte que me llenes de tu paz, de tu serenidad y tu
fuerza. Sabes que requiero tu acogida para tener esa tranquilidad que ansío.
Gracias por mi vida y por cada una de las situaciones que a lo largo de este
día logré superar.
Dame el discernimiento para tomar las decisiones correctas, la tranquilidad
y valentía para afrontar las consecuencias que mis actos puedan generar. Te
entrego esta noche con la confianza puesta en Ti, en que no me abandonas y me
cuidas como la niña de tus ojos.
Por Alberto Linero✍
Hechos que son Noticias

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